Terapia de Conducta y Tratamientos Psicofarmacológicos – Parte 1

escuela hipnosisVoy a intentar explicar la relación que se da entre el tratamiento psicoterapéutico (en este caso de Orientación Cognitivo Conductual) y el tratamiento psicofarmacológico (la medicación).

Podemos afirmar que estos dos enfoques son, en la actualidad, los más potentes y cuentan con la mayor evidencia empírica; a pesar de ser el grado de acercamiento entre ellos escaso, a pesar de los muchos puntos en común (utilizan ambos el método científico, escalas de evaluación, etc.). La razones por las que hay poco acercamiento, son evidentes, el desarrollo de la Terapia de Conducta ha sido obra de los Psicólogos Clínicos, según el modelo conductual de la enfermedad; el Psicofarmacológico, de Psiquiatras apoyado en el modelo médico de la enfermedad. Esta situación es irracional porque los temas objeto de estudio son en muchas ocasiones comunes ( La depresión, el trastorno obsesivo compulsivo, la hiperactividad, etc. ). Por otra parte, los procedimientos psicoterapéuticos actúan a través de los mismos mecanismos básicos que los psicofármacos, es decir, por medio de modificaciones en la neuroquímica cerebral.

Los Psicofármacos, pueden distribuirse, básicamente en los siguientes grupos:

a) Ansiolíticos y betabloqueantes: los primeros actúan sobre los síntomas de ansiedad y la tensión muscular y tienen efectos relajantes e inductores del sueño. Se utilizan en los estados de ansiedad. Los betabloqueantes actúan sobre los síntomas periféricos de la ansiedad.
b) Antidepresivos: se utilizan preferentemente en el tratamiento de la depresión, pero también para hacer frente al pánico, al trastorno obsesivo compulsivo, a la fobia social y a la bulimia.
c) Neurolépticos: están indicados, principalmente, para contrarrestar la sintomatología positiva de las esquizofrenias y de los trastornos psicóticos.
Esta clasificación es esquemática y con una finalidad meramente didáctica. Siempre será el médico quien prescribirá este tipo de tratamiento.

Concepto de Eficacia Terapéutica:
La reacción de un paciente a un tratamiento sea éste psicológico o psicofarmacológico, pasa por diversas fases.

Respuesta: reducción de los síntomas presentados al inicio del tratamiento.
Remisión: desaparición total de los síntomas, con un funcionamiento normal de la persona. Ya no se cumplen los criterios diagnósticos del cuadro clínico.
Recuperación: remisión mantenida de los síntomas durante un período de 6 meses.
Recaída: aparición de la sintomatología durante la remisión o durante la recuperación.
Recurrencia: aparición de la sintomatología después de la recuperación (suele aparecer en enfermedades crónicas).

La interacción entre dos tratamientos no es lineal y puede tomar direcciones diversas:
Sumación: cuando se suman aritméticamente.
Potenciación: cuando tienen una acción sinérgica superior a la de la simple adición.
Inhibición: cuando la administración de los dos tratamientos conjuntamente debilita la acción de uno de ellos o entre ambos interfiere en el resultado final.
No interacción.

Autor: Juan Antonio Morillas Kieffer, Vicepresidente y delegado de Baleares SIHC, Psicólogo Especialista en Psicología Clínica,  revisado por Joan Luz – Escuela hipnosis

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